Frédéric Chopin – Preludio para piano op. 28 núm. 20 en do menor

Frédéric Chopin – Preludio para piano op. 28 núm. 20 en do menor.

En la cuarta publicación de mi blog Con mi piano, escribí sobre el preludio opus 28, número 4 en mi menor de Frédéric Chopin. En él señalaba la maestría del compositor al expresar una emoción de manera tan intensa en una obra para piano tan breve. Este preludio refleja tristeza y rabia. En mi opinión, de los 24 preludios que componen el opus 28, hay dos más que expresan una emoción parecida: el número 20 en do menor y el número 6 en si menor. Es este post hablaré del número 20 y en el próximo, del número 6. Si queréis, adentraos conmigo en el mundo de la emoción a través del piano de Frédéric Chopin.

Frédéric Chopin, polaco afincado en París, es uno de los compositores más importantes del llamado Romanticismo musical. Nació en Zelazowa Wola, Gran Ducado de Varsovia, en 1810, y falleció en París en 1849. Pianista y compositor, casi toda su obra musical es para piano.

Los preludios de Chopin opus 28 son un conjunto de 24 piezas breves para piano compuestas entre 1835 y 1839. Parte de ellos los compuso en Valldemosa, una localidad perteneciente a la isla de Mallorca donde pasó el invierno de 1938-39 junto a George Sand y sus hijos.

Cada preludio está compuesto en una tonalidad diferente, de manera similar a El clave bien temperado de Bach. Se diferencia de éste en que el orden de tonalidades no es cromático sino por quintas; también hay que decir que cada preludio no va acompañado de una fuga como en el caso de la obra de Bach.

Generalmente un preludio es un tipo de pieza de carácter introductorio de una obra mayor. Los preludios de Chopin en cambio, son piezas independientes. No tuvieron buenas críticas en su época. Robert Schumann decía de ellos que son esbozos, ruinas, comienzos de estudios…

Sin embargo los preludios de Chopin denotan muestras de espontaneidad producto de una gran sabiduría artística y artesana a todos los niveles, reflejando emociones e ideas como no muchos compositores han sabido hacer.

El preludio número 20 del opus 28 es una pieza, como el resto de preludios, en la que Chopin expresa un sentimiento en una duración mínima. Esto hace que los preludios estén dentro del amplio concepto de minimalismo que tantas veces se ha dado en la historia de la música. Con esto no quiero decir que sea música minimalista. En otra publicación hablaré sobre este concepto aplicado al universo musical.

Antes de meterme en la estructura de la pieza quiero resaltar que este preludio ha sido fuente de inspiración de varias músicas actuales como por ejemplo la canción “Could it be magic”, interpretada por Barry Manilow.

Tiene una duración de 2 minutos y 23 segundos, según mi interpretación. En cuanto a su estructura, posee una sección A1 o antecedente, que va desde el principio hasta el minuto 0’44’’. Esta sección me da la sensación de que expresa la actitud de defensa a modo de caparazón que a veces adquirimos ante el dolor: esa sensación que queremos dar de fortaleza e invulnerabilidad. Desde el minuto 0’45’’ hasta el final tendríamos la sección A2 o consecuente donde la persona se desinfla y muestra su verdadero estado emocional: un ser abatido y triste por el dolor. Hay que aclarar que esta sección está repetida, es decir, se divide en dos partes casi iguales (0’45’’-1’26’’ y 1’27’’-2’26’’).

Bien, os dejo con mi interpretación del preludio opus 28, número 20, en do menor para piano de Frédéric Chopin. Espero que os guste!

Salud y amor para tod@s!

Recommended Posts

Leave a Comment