Erik Satie – Gymnopédie 1 – La emoción contenida al piano

Erik Satie – Gymnopédie 1 – La emoción contenida al piano

En este post abordaremos la figura de Erik Satie, un compositor no muy apreciado en su época por gran parte de sus compañeros de profesión. El talento de Satie ,sin embargo , se reconocerá más tarde hasta el punto de ser considerado como el precursor del minimalismo y la música repetitiva, el impresionismo, y el teatro del absurdo. La inmensa mayoría de su producción musical es para piano. Su manera particular de reflejar la emoción en sus composiciones hace que haya que abordar la técnica del piano desde un punto de vista desconocido hasta entonces. Piano, emoción, nuevos puntos de vista… Os animo a que conozcáis esta excéntrica e inimitable figura de la historia de la música occidental.

Erik Satie fue un hombre que fundó una iglesia en la que él era el único miembro, que comía cada día alimentos de un color determinado, y que escribió un libro llamado “Memorias de un amnésico”. Sabiendo esto ¿qué mas se puede decir de Satie? Desde luego la música de Satie es, como mínimo, original, transgresora y, como suele ocurrir en estos casos, ha influido a muchísimos compositores posteriores. Su carácter excéntrico y satírico también ha hecho que se le considere como un genio visionario del arte contemporáneo.

Erik Satie, que en realidad se llamaba  Alfred Eric Leslie Satie, nació en Honfleur, Francia, el 17 de mayo de 1866 y murió con 59 años en París el 1 de julio de 1925.

Profundamente antiwagneriano, utilizó escalas no habituales en la música occidental posibilitando así el uso de material no tonal, algo poco común en esa época. Al igual que Frederic Mompou, compositor y pianista español, era un músico de pocas notas, prestando más atención al efecto sonoro que producían que al discurso entre ellas.

Su música es profunda, tranquila, meditativa, como cuando observamos las aguas totalmente quietas de un lago; es contemplativa, cargada de una fina pero profunda emoción, con pocas notas musicales… Su música transporta al oyente a otra dimensión.

Las 3 Gymnopédies de Erik Satie son obras para piano publicadas en París en 1888. Estas han formado parte de la banda sonora de muchísimas producciones cinematográficas, televisivas e incluso de videojuegos. Son piezas inspiradas en danzas de la antigua Grecia. Tienen un alto valor artístico por ser las primeras en las que Satie se salta los convencionalismos de la música clásica y se adentra así en un camino nuevo que será la base de la música de muchos compositores del siglo XX. Todas están en compás de ¾ y tienen un ritmo común de negra-blanca (un tiempo y otro doble).

La Gymnopédie número 1, pieza que voy a interpretar en el video que aparece más abajo, es la pieza más famosa de Satie. Las armonías son propias de la música jazz y sus melodías contienen dulces disonancias en contraposición a los acordes que suenan simultáneamente. Las armonías no están enlazadas a la manera tradicional lo que hace que parezca que no llevan al oyente a ningún lado, que no existe discurso musical. Estructuralmente hablando, contiene dos grandes partes (A y A’) que se diferencian sólo por el final. “A” va desde el principio hasta el minuto 1’27 y “A’” desde el minuto 1’28’’ hasta el final. El carácter de la pieza es dulce, suave, calmado. Produce un estado de paz interior difícilmente descriptible.

Bien, espero que os guste mi interpretación de esta maravillosa pieza que seguro que os sonará, y como digo siempre,

¡Salud y amor para tod@s!

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  • Luna Arellano Cara
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    que manera de transportarme, justo en ese sitio del coche mirando por la ventanilla. Si !!!! que tranquilidad sentía después de un duro día. Te doy /clap muchas veces Domingo 😀

    • Domingo J. Sánchez
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      Muchas gracias Luna! Es una música que expresa una paz y una tranquilidad que eleva el alma. Me alegra que mi manera de tocar la música de Satie te inspire esa emoción.Besos!

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